Rendimiento según clima y cultivo
Los resultados de protección térmica y reducción de plagas dependen de la especie cultivada, la zona climática y la correcta instalación. Las cubiertas textiles reducen la pérdida de calor nocturno, pero no sustituyen sistemas de calefacción en invernaderos. Para heladas severas, recomendamos combinar la cubierta con acolchado orgánico.
Mallas antiinsectos y polinización
Las mallas de densidad fina limitan el paso de insectos pequeños, pero también pueden dificultar la entrada de polinizadores. Para cultivos que requieren polinización cruzada, como calabacín o pepino, se debe retirar la malla durante las horas de floración o utilizar mallas de apertura mayor. La ventilación adecuada es responsabilidad del usuario.
Medidas y ajuste de tamaño personalizado
Las dimensiones indicadas en cada producto corresponden al área cubierta sin tensar. Para camas elevadas o árboles frutales, se recomienda añadir un margen de 15 a 20 cm por lado para permitir el anclaje y evitar que la cubierta quede tirante. Las opciones de tamaño personalizado se confirman antes del envío y no admiten cambios posteriores.
Durabilidad y exposición a la intemperie
Los materiales resisten rayos UV y lluvia moderada, pero la exposición prolongada a vientos fuertes o granizo puede dañar la estructura. Se recomienda retirar las cubiertas durante tormentas severas y revisar los bordes reforzados al inicio de cada temporada. La vida útil estimada depende de las condiciones locales y del mantenimiento.
Uso de químicos y jardinería ecológica
Nuestras cubiertas ayudan a reducir la necesidad de pesticidas, pero no garantizan una cosecha libre de plagas en todos los escenarios. La rotación de cultivos, el manejo del suelo y la inspección periódica siguen siendo prácticas necesarias. Los productos no son tratados con sustancias químicas y no deben usarse como barrera contra plagas del suelo.